Negociaciones comerciales post Brexit

El Primer Ministro británico Boris Johnson y el negociador de la Unión Europea Michel Barnier comenzaron a negociar un futuro acuerdo comercial el lunes 3 de febrero, dejando claro que cada parte prefiere “pillar caminos separados” antes de firmar acuerdos en común.

Johnson se mantiene firme con sus intenciones sobre los posibles escenarios que Reino Unido tendrá con la Unión Europea, tres días después de la salida del país del “Acuerdo Común”. En un discurso con empresarios y diplomáticos internacionales en Londres, Johnson agregó que deseaban un acuerdo comercial libre, pero no a cualquier coste. “No veo la necesidad de enlazar nuestro país en un acuerdo con la UE. Nosotros mismos tenemos la capacidad de restablecer controles soberanos sobre nuestras fronteras, sobre la inmigración, protección de datos…”.

“La cuestión no es tratado o no tratado” insistió Johnson, la cuestión es si el acuerdo es una relación comercial con la UE es comparable a la de Canadá o más bien a la de Australia. El estilo australiano, por ejemplo, significaría nuevos aranceles y nuevas barreras para su socio más cercano y mejor “compañero de comercio”.

Barnier enfatizó que las 27 naciones pertenecientes a la Unión Europea no acordarían cualquier acuerdo con Reino Unido únicamente por evitar un costoso y caótico final sin tratado. Además, el representante de la UE agregó la voluntad de ésta de permitir al mercado común el acceso de productos británicos si ellos permiten a los barcos europeos navegar libremente por aguas británicas.

“Estamos a favor de acuerdos de libre comercio, pero no vamos a ser ingenuos. Si la solicitud es tener acceso amplio al mercado de 450 millones de consumidores europeos con cero aranceles y cero cuotas, no ocurrirá sin ningún cambio. Barnier destacó el escaso tiempo de únicamente 11 meses para conseguir un acuerdo comprensivo y agregó que la UE continuará preparando un plan alternativo, para un final sin tratado.

Cuando se firmó el acuerdo “de divorcio” entre ambos organismos, Gran Bretaña y la UE acordaron alcanzar un “ambicioso, amplio, profundo y flexible acuerdo” incluido el tratado de libre comercios y diferentes acuerdos en relación con la seguridad y otras áreas. Se dieron 11 meses de negociaciones para alcanzarlo. Tras oficializar el Brexit, y estar en un periodo de transición, las relaciones se han mantenido como estaban. Durante el resto del año, Gran Bretaña continuará siguiendo las reglas y normas de la UE, aunque no tendrá voluntad de decisión en lo que a tratados propios de la UE concierne.

Sin embargo, los líderes europeos han advertido repetidamente que el periodo de negociación es demasiado severo y estrecho en relación al tiempo. Los acuerdos de libre comercio generalmente tardan años en ser acordados, como por ejemplo, el de la UE con Canadá, ejemplo del gobierno británico para tomarlo en consideración, duró 7 años en ser acordados.

De cualquier forma, si no se alcanza un acuerdo en 2020 y Gran Bretaña no aboga por una ampliación del periodo de negociación, Gran Bretaña se enfrentará a un periodo abrupto sobre todo económicamente hablando, ya que la imposición de aranceles y obstáculos entre UE y Gran Bretaña será inmediata. Este prospecto alarma sobre todo a los empresarios, especialmente en el sector automovilístico, que depende en gran medida de la fluidez de las materias primas entre fronteras.