Estados Unidos y China firman la Fase 1 del acuerdo comercial

Estados Unidos y China firmaron el miércoles 15 de enero la Fase 1 del esperado acuerdo comercial que promete poner fin a la guerra de aranceles que sacudió a la economía mundial.

En una comparecencia que se realizó en la Casa Blanca, Donald Trump describió el proceso de negociación como “muy complejo” y “realmente duro”, además de haber expresado su deseo de visitar China en un futuro no muy lejano y agradecer de igual manera al presidente chino Xi Jinping.

El acuerdo de la Fase 1 pone fin a una guerra comercial marcada por tarifas “ojo por ojo”, que ha afectado a cientos de miles de millones de dólares en bienes, sobre todo de carácter agrícola, enrizando los mercados financieros y ralentizando el crecimiento mundial.

El tratado de paz de la guerra comercial se puede calificar una tregua, ya que probablemente la incertidumbre no cese hasta que Donald Trump compita por la reelección en noviembre. Pero como agregan ambos presidentes, esta primera fase es un paso enorme en la dirección correcta.

No obstante, los asuntos más difíciles quedaron pendientes de ser resueltos en las siguientes negociaciones, lo que sería el acuerdo de la “Fase 2”.

¿QUÉ ACUERDOS SE HAN LOGRADO ALCANZAR EN LA FASE 1?

Washington asegura que Beijing accedió a importar, en los próximos dos años, 200.000 millones de productos estadounidenses. Trump ha vendido este pacto como un impulso para el campo estadounidense, ya que los agricultores han sido duramente golpeados por la guerra arancelaria. El gobierno americano asegura que China comprará entre 40.000 y 50.000 millones en productos agrícolas.

Por otra parte, Estados Unidos canceló una nueva ronda de aranceles que debían de entrar en vigencia en el mes de enero y prometió reducir a la mitad aranceles del 15% de impuestos sobre algunos bienes, como la ropa, a partir del 1 de septiembre.

DUDAS SOBRE LA FASE 2

Por otra parte, existen ciertas dudas en el mercado sobre la capacidad de mantener estos acuerdos de la Fase 1 e iniciar negociaciones más profundas en una Fase 2. Estas dudas surgen tras saberse que los EEUU se reservan el derecho de imponer nuevas medidas para entorpecer las operaciones de Huawei, entre ellas, rebajar el techo en la composición tecnológica norteamericana para aquellos productos que requieren un permiso para ser vendidos a Huawei. Esto podría ser visto como una medida para que EEUU amplíen sus poderes para bloquear los envíos de productos fabricados en el extranjero hacia Huawei.

El diálogo entre ambos gobiernos se reinstaura dos veces al año, como se ha firmado en este pacto, y que gobiernos anteriores realizaban regularmente, pero Trump eliminó.